Hoy cumplimos con nuestras principales obligaciones barcelonesas: fuimos a la Sagrada Familia,
y luego al Parc Guell.
Y dimos vueltas por la ciudad, que es nuestro principal entretenimiento en todas las ciudades, en lo posible, tratamos de perdernos. Igual nos arreglamos bastante bien.
Mañana ya veremos que hacemos.
Ah! tambièn pasamos por el super, que es otra de nuestras formas de turismo favoritas.
Viaje2012
jueves, 21 de junio de 2012
Villanueva de Valdueza
En Ponferrada no tuvimos internet.
Cuando llegamos a la ciudad, la única chata en muchos kms., dimos unas vueltas y encontramos el camino a Villanueva.
Arrancamos, por una ruta más corta pero más escarpada que la de Berán. También hay viñedos (deben ser los vinos de la Ribera Santa). El pueblo es más cerrado, con callecitas angostas. Nos llamó la atención el contraste entre las casas viejas de piedra, y las mismas, arregladas con ladrillos y con puertas de aluminio. Hay varias casas rurales que se alquilan para turismo. Una supuestamente era donde íbamos a dormir nosotros. Como no la encontrábamos, fuimos a un bar a llamar por teléfono. Ahí charlamos con la señora del bar. La única Alonso que hay en el pueblo se llama Josefa (nosotros no la vimos), dice que hay mucha gente que se fue y nunca volvió. Que el año pasado fue una argentina a buscar el cuerpo de su abuelo, que era republicano y lo habían fusilado en Villanueva. Lo buscaron arriba en la montaña, y lo desenterraron. "El hombre salió intacto", dice; era muy joven cuando lo mataron. "Cuenta mi marido que cuando subían camiones a la montaña, es porque llevaban cuerpos".
Nos equivocamos de pueblo y en vez de dormir en Villanueva de Valdueza, dormimos en Columbrianos. En una hermosa casa rural, de gente muy generosa, El almendro de María. Columbrianos queda en el camino de Santiago (uno de los posibles) y tiene una pequeña hermita.
Salimos a las 10 de la mañana de ayer y llegamos a Castelldelfels a las 19. Es una linda ciudad balnearia.
Hoy fuimos a la playa y ahora nos vamos a la ciudad.
Por alguna razòn desconocida, la compu hace saltar la luz cuando la enchufamos. Vinimos a un locutorio.
Cuando llegamos a la ciudad, la única chata en muchos kms., dimos unas vueltas y encontramos el camino a Villanueva.
Arrancamos, por una ruta más corta pero más escarpada que la de Berán. También hay viñedos (deben ser los vinos de la Ribera Santa). El pueblo es más cerrado, con callecitas angostas. Nos llamó la atención el contraste entre las casas viejas de piedra, y las mismas, arregladas con ladrillos y con puertas de aluminio. Hay varias casas rurales que se alquilan para turismo. Una supuestamente era donde íbamos a dormir nosotros. Como no la encontrábamos, fuimos a un bar a llamar por teléfono. Ahí charlamos con la señora del bar. La única Alonso que hay en el pueblo se llama Josefa (nosotros no la vimos), dice que hay mucha gente que se fue y nunca volvió. Que el año pasado fue una argentina a buscar el cuerpo de su abuelo, que era republicano y lo habían fusilado en Villanueva. Lo buscaron arriba en la montaña, y lo desenterraron. "El hombre salió intacto", dice; era muy joven cuando lo mataron. "Cuenta mi marido que cuando subían camiones a la montaña, es porque llevaban cuerpos".
Nos equivocamos de pueblo y en vez de dormir en Villanueva de Valdueza, dormimos en Columbrianos. En una hermosa casa rural, de gente muy generosa, El almendro de María. Columbrianos queda en el camino de Santiago (uno de los posibles) y tiene una pequeña hermita.
Salimos a las 10 de la mañana de ayer y llegamos a Castelldelfels a las 19. Es una linda ciudad balnearia.
Hoy fuimos a la playa y ahora nos vamos a la ciudad.
Por alguna razòn desconocida, la compu hace saltar la luz cuando la enchufamos. Vinimos a un locutorio.
lunes, 18 de junio de 2012
Berán
Nos llevó tiempo llegar a Ourense, para después buscar Leiros, y desde allí Berán.
Salimos de Gijón al mediodía, porque nos tomamos la mañana lluviosa con calma ...
Dimos una vuelta por el centro viejo y nos despedimos del mar cantábrico, sin habernos mojado los pies en él.
El tiempo estaba horrible, llovió en partes del viaje, pero fue mejorando mientras andábamos.
Como calculamos el tiempo en km. llanos, tardamos bastante más de lo que pensábamos. Almorzamos en un pueblito preparado para recibir a los peregrinos, ya que gran parte de nuestro camino coincidió con el camino de Santiago. Aún era Asturias.
Entramos en Ourense para buscar en internet cómo llegar a Leiros, guardamos el auto en un Parking y nos pusimos a charlar con el señor que trabaja ahí. Nos dijo que le sonaba Leiros, que creía que era camino a Vigo ... que enfrente había un Centro Comercial con wifi. Fuimos, charlamos también con la empleada del bar donde nos tomamos algo mientras mirábamos la compu buscando orientación. Se nota que los gallegos son charlatanes, pero sobre todo muy amables. Cuando volvimos a buscar el auto, el señor había buscando él también cómo debíamos ir, y nos dijo: "si no tuviera que trabajar, me iría con ustedes". Charlamos de la Argentina y de la crisis.
Llegamos a Leiros sin problemas, fuimos a la iglesia. Y ahí caímos en la cuenta de que donde íbamos era a Berán! seguimos por una ruta angosta, montaña arriba.
Encontramos el bar de Lucita y recorrimos el pueblo donde Luciana vivió varios años de su infancia. Le sacamos fotos a la casa, llevamos los mensajes de Raquel a Lucita y al cura. Fuimos al cementerio, a ver la tumba de los abelos y los tíos de Luciana.
Estamos nuevamente en Ourense, en el Hotel Aitlana (el primero que encontramos). Mañana vamos a Ponferrada, a buscar huellas de Cayetano.
Salimos de Gijón al mediodía, porque nos tomamos la mañana lluviosa con calma ...
Dimos una vuelta por el centro viejo y nos despedimos del mar cantábrico, sin habernos mojado los pies en él.
El tiempo estaba horrible, llovió en partes del viaje, pero fue mejorando mientras andábamos.
Como calculamos el tiempo en km. llanos, tardamos bastante más de lo que pensábamos. Almorzamos en un pueblito preparado para recibir a los peregrinos, ya que gran parte de nuestro camino coincidió con el camino de Santiago. Aún era Asturias.
Entramos en Ourense para buscar en internet cómo llegar a Leiros, guardamos el auto en un Parking y nos pusimos a charlar con el señor que trabaja ahí. Nos dijo que le sonaba Leiros, que creía que era camino a Vigo ... que enfrente había un Centro Comercial con wifi. Fuimos, charlamos también con la empleada del bar donde nos tomamos algo mientras mirábamos la compu buscando orientación. Se nota que los gallegos son charlatanes, pero sobre todo muy amables. Cuando volvimos a buscar el auto, el señor había buscando él también cómo debíamos ir, y nos dijo: "si no tuviera que trabajar, me iría con ustedes". Charlamos de la Argentina y de la crisis.
Llegamos a Leiros sin problemas, fuimos a la iglesia. Y ahí caímos en la cuenta de que donde íbamos era a Berán! seguimos por una ruta angosta, montaña arriba.
Encontramos el bar de Lucita y recorrimos el pueblo donde Luciana vivió varios años de su infancia. Le sacamos fotos a la casa, llevamos los mensajes de Raquel a Lucita y al cura. Fuimos al cementerio, a ver la tumba de los abelos y los tíos de Luciana.
Estamos nuevamente en Ourense, en el Hotel Aitlana (el primero que encontramos). Mañana vamos a Ponferrada, a buscar huellas de Cayetano.
domingo, 17 de junio de 2012
A8- Autopista del Cantábrico San Sebastián-Gijón
Llegamos a Gijón después de un largo viaje. Salimos de Euskera, atravesamos Cantabria y llegamos a Asturias.
Por suerte desistimos de venir por caminos internos locales, por miedo a perdernos. Vinimos por la A8. Un solo peaje en el país vasco.
Entramos a Bilbao a ver el Museo Guggenheim (o como sea) y lo primero que encontramos fue el estadio del Atletic.
Después el Museo, impresionante.
Después de la inauguración del museo, se construyeron varios edificios de arquitectos famosos en la ciudad (eso lo leí ahora, así que a algunos les saqué fotos sin ener idea de qué eran). La ciudad es hermosa, me encantó. El museo le produjo un cambio increible, y eso se nota. Se nota comparando con las ciudades alrededor de ella.
No encontramos la salida de Bilbao con la misma rapidez que el estadio y el museo, pero finalmente lo logramos.
No pensábamos entrar en Santander pero la autopista nos llevó justo al centro. Y ya que estábamos, buscamos el estadio del Racing Club.
La atravesamos y siguiendo siguiendo, encontramos el camino a Oviedo. Y 198 hermosos km al costado del mar, acá estamos.
Gijón es una ciudad moderna, que ha crecido en el último siglo (al menos tiene muchos edificios modernos). Rápidamente encontramos el hotel, que contrariamente a lo que creía, esta cerca del centro.
Cenamos frente al mar, en un lugar que se llama La Buena Vida.
Tenemos que resolver que hacer mañana, porque no tenemos reserva para la noche. Y estamos un poco cansados como para seguir hacia el oeste. Veremos.
Por suerte desistimos de venir por caminos internos locales, por miedo a perdernos. Vinimos por la A8. Un solo peaje en el país vasco.
Entramos a Bilbao a ver el Museo Guggenheim (o como sea) y lo primero que encontramos fue el estadio del Atletic.
Después el Museo, impresionante.
Después de la inauguración del museo, se construyeron varios edificios de arquitectos famosos en la ciudad (eso lo leí ahora, así que a algunos les saqué fotos sin ener idea de qué eran). La ciudad es hermosa, me encantó. El museo le produjo un cambio increible, y eso se nota. Se nota comparando con las ciudades alrededor de ella.
No encontramos la salida de Bilbao con la misma rapidez que el estadio y el museo, pero finalmente lo logramos.
No pensábamos entrar en Santander pero la autopista nos llevó justo al centro. Y ya que estábamos, buscamos el estadio del Racing Club.
La atravesamos y siguiendo siguiendo, encontramos el camino a Oviedo. Y 198 hermosos km al costado del mar, acá estamos.
Gijón es una ciudad moderna, que ha crecido en el último siglo (al menos tiene muchos edificios modernos). Rápidamente encontramos el hotel, que contrariamente a lo que creía, esta cerca del centro.
Cenamos frente al mar, en un lugar que se llama La Buena Vida.
Tenemos que resolver que hacer mañana, porque no tenemos reserva para la noche. Y estamos un poco cansados como para seguir hacia el oeste. Veremos.
sábado, 16 de junio de 2012
Ciudad Vieja- Irún y Hondarribia
A la mañana fuimos caminando hasta la playa, había un sol hermoso que de a poco se fue ocultando. Caminamos por un camino más corto del que conocíamos (que un cilcista nos indicó) llegamos a la playa de Zurriola, mucho más abierta que la Playa de la Concha (es un lugar donde hacen surf), y ya había viento, así que seguimos caminando.
Y resolvimos seguir a nuestro segundo objetivo, el Mercado Tradicional de Bretxa, un viejo mercado convertido centro comercial. Se mantiene una zona con puestos (modernos, limpios y muy bonitos) donde compramos unos pulpitos que comimos al lado del río. Gracias al mercado encontramos la ciudad vieja, donde finalmente descubrimos a la gente (habíamos visto poca en las calles de San Sebastián). Un barrio lleno de bares, donde mucha gente tomaba un vino y comía pinxos, muchos parados en la puerta.
Nos cruzamos con un grupo de negros tocando al así como una batucada y bailando. Los únicos negros que vimos en Donostia.
Después de una larga caminata llegamos al hotel y rápidamente comenzó a llover. Como no mejoraba a la tarde nos fuimos en auto a Irún y a Hondarribia. Yo conocía algunas cosas de Irún porque, durante los años del Plan Estratégico de Junín, entre ambas ciudades había un convenio de cooperación. Supuestamente lo que nos hermanaba era que Irún tenía un centro ferroviario muy importante. No vi otras similitudes entre ambas. No recordaba que Hondarribia tenía playas, sí recordaba la pista de aterrizaba construída casi sobre el agua. Me parecieron dos ciudades muy bonitas, con mucha vida y movimiento este sábado a la tarde lluvioso en el que las recorrimos. Nos faltó Hendaya, pero se hacía de noche.
Y resolvimos seguir a nuestro segundo objetivo, el Mercado Tradicional de Bretxa, un viejo mercado convertido centro comercial. Se mantiene una zona con puestos (modernos, limpios y muy bonitos) donde compramos unos pulpitos que comimos al lado del río. Gracias al mercado encontramos la ciudad vieja, donde finalmente descubrimos a la gente (habíamos visto poca en las calles de San Sebastián). Un barrio lleno de bares, donde mucha gente tomaba un vino y comía pinxos, muchos parados en la puerta.
Después de una larga caminata llegamos al hotel y rápidamente comenzó a llover. Como no mejoraba a la tarde nos fuimos en auto a Irún y a Hondarribia. Yo conocía algunas cosas de Irún porque, durante los años del Plan Estratégico de Junín, entre ambas ciudades había un convenio de cooperación. Supuestamente lo que nos hermanaba era que Irún tenía un centro ferroviario muy importante. No vi otras similitudes entre ambas. No recordaba que Hondarribia tenía playas, sí recordaba la pista de aterrizaba construída casi sobre el agua. Me parecieron dos ciudades muy bonitas, con mucha vida y movimiento este sábado a la tarde lluvioso en el que las recorrimos. Nos faltó Hendaya, pero se hacía de noche.
viernes, 15 de junio de 2012
Monte Igueldo y el PP
Pasamos por la Playa de la Konxa
y después de caminar bastante llegamos al Hotel Barceló (donde funciona Avis) donde se está desarrollando un 17 Reunión Interparlamentaria del PP (que parece que va a cerrar Rajoy). Donde sea que lleguemos, ahí se está cortando el bacalao.
Nos llevamos un SEAT Ibiza (en Argentina sería un Gol) diesel, modelo 2012. Gris. 9908 por si alguien quiere jugarle a la quinela.
Compramos comida en un Bar cerca del hotel Monte Ullia, una ensalada para Jorge, y para mí una tortilla, que me dio en sánguche!! para mi sorpresa, a pesar de que Clara lo ha mencionado mil veces.
Un rato después salimos a dar vueltas a tontas y a locas. Como a ver la playa. En el centro no se puede estacionar, hay pocos lugares y son caros. Pasamos la ciudad y seguimos por una ruta cerca del mar, aunque alta sobre un acantilado. Anduvimos algunos km y nos metimos por una callecita. Después de andar un poco, un lugareño nos dijo que si seguíamos, íbamos a llegar al mar, a una zona con piedras. Seguimos. Y sobre las piedras tomamos mate, la sirena y el conquistador.
Subimos al monte Igueldo, desde el cual hay una vista hermosa. Mientras andábamos por ahí, escuchando radios de San Sebastián o de Bilbao, pasaron Latinoamérica de Calle 13.
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