miércoles, 6 de junio de 2012

Día de Museos




Entrar a los museos es caro, entonces resolvimos sacar un pase, con el cual podés entrar en todos, durante dos días consecutivos. Eso implica resistencia  o, en su defecto, juventud. Nos faltan ambas. Pero haremos lo que podamos.




 Hoy fuimos al Centro Pompidou, siguiendo los consejos de Julia Tortoriello y IvanaAdaime. 


Ahí ya fisuramos. 




Empezamos por el piso de arriba, que es desde 1905 hasta el 60, y luego bajamos a ver del 60 hasta nuestros días. El piso de abajo quizás requería más cabeza de nuestra parte, pero entre el desconocimiento de los temas y la falta de cuerpo humano que nos acompañe, no apreciamos las obras en todo su valor.











Salimos, comimos unos paninis, y caminamos como 20 cuadras hasta el Museo Rodin. Se nos ocurrió que era más acotado y más conocido para nosotros, y así fue. Llegamos y nos sentamos en un banquito frente al pensador, mientras apreciábamos en detalle la obra y recuperábamos el aliento. 


Cuando terminamos el recorrido, muy lindo, yo tenía que ir al baño, y había visto que eran atrás del pensador ... y así nos encontramos con los jardines, increíbles. 



 Decidimos quedarnos un rato, disfrutando de ese milagro de jardín en el centro de París. Jorge se quería acostar en los bancos, yo me hice la ofendida y me fuí más atrás aún, donde encontré ... ¡reposeras!. Nos tiramos ahí, Jorge durmió una siesta y yo me fumé un puchito. En los jardines del Museo Rodin.




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